Críticas

David Carmona en Metáfora

publicado a la‎(s)‎ 8 mar. 2012 9:13 por Nacho Martin

20120308115334-david-carmona.jpgTodavía es un ulular de sentimientos y equilibrios. Puede que sea un secreto, pero las voces traspasan las paredes. Metáfora, el montaje del Ballet Flamenco de Andalucía, a la cabeza del cual figura Rubén Olmo, que inauguró recientemente el XVI Festival de Jerez, lo tendremos en Granada durante el mes de a gusto, en la oferta del Generalife y Lorca, que este año quizá deje descansar al poeta.

Todo son suposiciones, pues con los últimos avatares políticos, con el posible cambio de gobierno en Andalucía y con la crisis que tenemos encima, lo más fiable es la conjetura.

Otro argumento que nos hace pensar en la acogida de ese ballet en la ciudad este verano es que, después de Jerez, la obra de Olmo se presenta en prácticamente todas las provincias, en el ciclo Flamenco Viene del Sur, menos en Granada.

La función no la he visto, ni en su estreno ni en Málaga ni en Sevilla. Y no la veré posiblemente hasta que venga a nuestra tierra. Pero sí, en parte, le he querido hacer el seguimiento porque entre sus miembros destacan dos jóvenes flamencos granadinos.

Leyendo críticas diversas, la obra no se salva se coja por donde se coja, a pesar de los grandes valores que conlleva, ni siquiera su director o la gran Rocío Molina no reciben el aplauso general.

Un montaje dispar y equívoco, expone sus mejores cartas, empatando la partida en el mejor de los casos. Pastora Galván es la bailaora más alabada (personal y sorprendente, derrocha sabor, Estela Zatania en deflamenco). Destaca también, con fuerza indiscutible, nuestra paisana Patricia Guerrero (una firme apuesta por el baile pleno de movimientos limpios, Patricia Moreno enjerezjondo).

Pero, quien arrasa sin discusión es el guitarrista David Carmona y su composición musical para gran parte del espectáculo. Estas son algunas de las palabras que, en solitario o en compañía, se han vertido sobre él:

La indudable calidad musical de la Suite flamenca sitúa a David Carmona en la cima de la sublimación de los sentimientos. Este joven granadino, siguiendo los pasos del maestro Manolo Sanlúcar, ha conseguido que el arte logre su fin, esto es, otorgar belleza y deleitar a quienes aprecian la obra artística (El Mundo, Manuel Martín Martín).

Toda la parte gozó de la música de otro joven, el guitarrista David Carmona, que le dio el necesario acento y jondura a la suite, tanto en la composición como en la interpretación (El País, Fermín Lobatón).

La música de David Carmona y el exquisito baile de la sevillana Pastora Galván fueron los puntos álgidos de la noche (…); algo original y que elevaba la excelente música compuesta por el guitarrista David Carmona (jerezjondo, Patricia Moreno).

Yo me quedo con Pastora, y también con el cante de la guapísima Fabiola y la guitarra de David Carmona (deflamenco, Estela Zatania).

Para la primera cara de esta Metáfora, David Carmona había diseñado una partitura guitarrística, que si bien se cargaba de los evidentes ecos de Manolo Sanlúcar, no dejaba de ser de una belleza indiscutible (…). La taranta, 'En sueño', hicieron brillar tanto a Patricia Guerrero como a David Carmona (lavozdigital, Javier Prieto).

Y menos mal que el granadino David Carmona, inspirado y grande, nos ofreció una música exquisita de belleza que emocionó de principio a fin, sobre todo cuando dejó en el aire una taranta irrepetible ejecutada con una técnica precisa y preciosa. Llegará donde quiera este joven guitarrista a poco que se empeñe y se le apoye un poco (aticoizquierda, Paco Vargas).

El guitarrista David Carmona, uno de los jóvenes valores a las seis cuerdas se ha encargado de componer 'Suite Flamenca (loscaminosdelcante).

* Foto de Nono Guirado© (fragmento).

Los excesos de un bailaor

publicado a la‎(s)‎ 29 feb. 2012 8:02 por Nacho Martin

Fuente: Blog Volandovengo de Jorge Bustos

Flamenco Viene del Sur

Si Luis XIV hubiera sido bailaor se llamaría Antonio ‘El Pipa’. Rabelais habría escrito de él. Antonio es excesivo en su cuerpo, en sus formas, en su lenguaje. Protagonista de su mundo, sabe lo que desea destacar. Con una puesta en escena muy cuidada, nos enfrentamos al tópico de la vida errante del pueblo gitano y el orgullo de serlo. Repetición por otra parte necesaria para atender a unas raíces que ya, al menos en nuestra tierra, atienden al pasado. Por este sedentarismo que domina en la actualidad, el caló o lengua de los gitanos se ha ido perdiendo. Aunque El Pipa lo reivindica en sus canciones y en su programa. Así, por ejemplo, Nuevo día, como se llama la segunda parte de un espectáculo que se hizo largo, es ‘Nebó chibel’ o Por amor (cuarta parte) es ‘Per Jelem’.

De esta forma, con cuatro partes, veremos brujulear a los actuantes para desembocar en una historia de amor, con boda y todo, como marca la tradición. Antonio atesora esas costumbres y, como mero espectador o testigo privilegiado, va dando cuenta de cada uno de los pasos de su gente. Una gente que no hace sombra, tan sólo una primera bailaora llamada Macarena Ramírez, con una gracia y un control desmedido, que, cuando aparece, a pesar de ser pequeña, ocupa todo el escenario, se lo bebe, eclipsando al resto de sus semejantes.

Una proyección en el telón de fondo, difumina a los bailaores. Lo que puede ser un interesante juego de luces y de sombras, tan sólo desvirtúa la escena. Las bambalinas blancas, en vez de las habituales negras, en cambio son un acierto de pureza y esperanza. Un abuso de la música en off, por último, termina desconcertando.

A partir de ahí, se suceden bailes evidenciables del hilo narrativo que, individualmente (Antonio o los solistas), en pareja (Macarena Ramírez e Isaac Tovar) o en grupo (todo el cuerpo de baile), nos llevan a un final feliz. El Pipa baila abandonaos, tientos, seguiriya o soleares de un mismo corte. Su baile es redondo y muy flamenco, a veces repetitivo, siempre histriónico y exagerado. Gusta regodearse en su mismo cuerpo y tiene pellizquitos reconocibles, como demostró por bulerías. Lleva al cantaor a su lado, aunque su discurso está por encima, e interactúa con él como si fuera un elemento imprescindible en su dictado. Uno de sus aciertos es contar entre con Morenito de Íllora, un cantaor de oficio, que se rebusca por dentro, con un eco gitano encomiable y un buen momento en su dominio. Un desacierto a su vez fue silenciar el micrófono de este maestro y reforzar el de la cantaora protagonista, Mara del Rey, a todas luces con menos facultades que el de Íllora.

La obra sigue con momentos bellos y otros inexplicables. El cuadro de de baile es mediocre para una compañía profesional y el primer bailaor pasable. Me quedo, como he dicho antes, con Macarena y su desenfado, a pesar de algunos desequilibrios al principio. Su baile es alegre y completo, seductor y preciso. Una farruca tan solo musical nos muestra un paso a dos, con estos primeros danzantes, tan sensual como extemporáneo, con beso final incluido, mientras la luna se va llenando a sus espaldas.

Choca igualmente un villancico, o un canto metido por villancicos, que, fuera de su ambiente, se hace extraño (por no hacer mención de la mala suerte que conlleva entre las creencias gitanas). Destacamos por otra parte un baile breve de los chicos con chapas de metal mientras rueda una música polifónica. El sonido de esos metales, sobre todo cuando bailan encima de ellos, nos hacen pensar en las vanguardias agradecidas de Galván.

Termina la historia con un canto de alabanza, cercano al culto, con la boda antedicha y con la bandera gitana proyectada sobre el fondo. Besando el suelo, a la manera Maya, se despide un bailaor que sin duda tiene sus incondicionales.

Otra vez Pilar Fajardo

publicado a la‎(s)‎ 29 feb. 2012 1:10 por Nacho Martin

Fuente: Blog Volandovengo de Jorge Bustos

Lo hablé con Pilar hace tiempo. Le dije que su baile debía ser más reflexivo, más reposado, que no se baila sólo con el cuerpo y el corazón, sino también con la cabeza; que tenía todas las papeletas para convertirse en la mejor bailaora de tablao de esta tierra; que podría ver el mundo frente a frente, pero tendría dificultad para mirar al cielo.

Pilar Fajardo es la segunda vez que baila en La Platería en menos de un mes. Es la segunda vez que me sorprende con su baile maduro. Difícilmente la veíamos arrostrando las formas más sentidas, dramáticas y profundas del flamenco, pero, con la soleá de la vez anterior y el taranto de esta ocasión, ha adquirido una perspectiva interesante.

El cuadro que le acompaña este día es completamente distinto e igual de eficaz. Para mostrar el buen hacer en las tablas, es necesario estar rodeado de buenos músicos. Un cuadro que haga agua puede desvirtuar la actuación de un bailaor o de una bailaora en más de un cincuenta por ciento.

Jaime Heredia ‘El Parrón’ se templa para empezar con una soleá, demostrando su universo único indiscutible en este palo básico. Su voz ya es limitada y se casca con facilidad. Sus tres, cuatro, temas para el cante alante pueden ser sublimes. Incluso hace buen papel apoyado por otros cantaores para cantarle al baile. Pero, me temo, que se le hace cuesta arriba cuando sólo él lleva el peso del cante atrás. Lo que se evidenció en los tarantos rematados con tangos con los que terminó la primera parte.

El baile, como digo, fue circunspecto y bien estructurado. Los postreros tangos también fueron merecedores de elogio. Ricos en roneo y gracia sacromontana.

Entre medias, Melchor de Córdoba y Luis de Melchor, padre e hijo, hilvanaron unas bulerías con sus guitarras sin desperdicio alguno, a pesar del alto margen de improvisación, a pesar de que Melchor se comía a Luis, a pesar de que la guitarra de éste último se oyera poco. Son de los pocos representantes, si no los únicos, del toque bravo del desaparecido Marote.

La segunda parte comienza con los nuevos bríos de Jaime que propone unos fandangos naturales para acabar cantándole alegrías a la algecireña, que logra redondearlas un poco más que la vez anterior. Es su baile de referencia, que rememora su tierra, aunque actualmente se halla impregnado de tintes de cueva y escenario granadino. Quizá le vendría bien un viaje de ida y vuelta para volver a salpicar de sal gaditana sus escobillas.


ANTONIO EL PIPA

publicado a la‎(s)‎ 24 feb. 2012 5:33 por Nacho Martin   [ actualizado el 24 feb. 2012 7:25 ]



Fuente: AGENCIA ANDALUZA DE INSTITUCIONES CULTURALES - TEATRO ALHAMBRA
Antonio el Pipafoto Carlos Ysunza

COMPAÑÍA DE FLAMENCO

Danzacalí

Danzar de los gitanos

foto Carlos Ysunza


Febrero 2012: Día 27 (21 h.) 17 €

ABONO CICLO FLAMENCO VIENE DEL SUR
9 entradas por 108 € (con un máximo de dos entradas por espectáculo).
Nº de abonos limitado


Antonio El Pipa. Compañía de flamenco.

Antonio «El Pipa» nace en Jerez de la Frontera (1971) en el seno de una de las familias gitanas del barrio de Santiago con más tradición flamenca, de quienes recibe la formación como bailaor. A lo largo de su ya dilatada carrera profesional, además de participar en formaciones jerezanas, ha formado parte de diferentes compañías como la de Manuel Morao, Cristina Hoyos o Ricardo Franco hasta crear en 1997 su propia compañía. El primero de sus montajes fue Vivencias, dedicado a la memoria de su abuela, Tía Juana la del Pipa, al que le siguieron Generaciones, Puntales, Trilogía, De Cai, el baile, De la tierra, Pasión y ley, De tablao y Puertas adentro (versionado en 2010 para homenajear a Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento) que le han llevado de gira por escenarios nacionales e internacionales y por los más importantes festivales y encuentros de arte flamenco. Acaba de estrenar una nueva versión de El amor brujo, un encargo del ballet nacional de cuba, en el que es director artístico y coreógrafo. Su última producción es la que nos presenta en este 2012 que bajo el título de Danzacalí, danzar de los gitanos ha recibido elogios por parte de la prensa como: “Nueva maravilla del mundo”

Considerado fiel y justo heredero del baile gitano más puro y auténtico, libre de artificios y adornos superfluos y alejado de las últimas tendencias que en el baile flamenco vienen operando, ha sido galardonado con el Premio Nacional de la Crítica Española (1997) y la Insignia de Oro de la Peña Flamenca Tío José de Paula. «De tablao» fue considerado además el mejor espectáculo flamenco en 2005, y en 2008 recibió el Premio de la Cátedra de Flamencología de Jerez de Baile Flamenco.

Quelar es Zincalós

Los gitanos siempre errantes, siempre cambiantes, llenos de aventuras y vivencias, y hasta de supervivencias que nos hacen conocedores de una historia que nos ha ido marcando a lo largo de nuestra existencia. Largos caminos, de un pueblo a otro, de una ciudad a otra, de un país a otro, de ahí una enriquecida cultura, y de ahí, a la vez, un mayor arraigo a la nuestra, a la propia. Comunidades en familia, hermandad y respeto por los nuestros; admiración por lo desconocido y defensores de lo que ofrecemos, nuestro mayor y mejor patrimonio, con el que mejor nos expresamos, y con el que nos defendemos; el que nos dio un lugar, apaciguó una riña, acercó a un romance o nos consiente una nueva unión, unión de amor. Por eso campiñas y acampada para una reunión, noches y lunas llenas, llenas de romances, amaneceres de días nuevos para el jornal, una nueva ciudad para triunfar y una familia unida para dar, para dar y regalar lo que tenemos, la esencia del «danzar de los gitanos, Danzacalí» y aquí, en estas nuevas tierras de la baja Andalucía un nuevo lenguaje: sencillamente el Flamenco.

ELENCO (Chifrumía)

Bailaor principal (Quelararó brotorboró): Antonio El Pipa

Bailaor solista (Quelararó gelé): Isaac Tovar

Bailaora solista (Quelararí gellí): Macarena Ramírez

Cuerpo de baile (Drupo on quelañí): Ana Ojeda, Luz Mª De La Hera, Marta Mancera, Antonio Vázquez, Manuel Del Río, Juan C. Avecilla

Cante (Guillabar): Mara Rey, Maloko De Sordera, Joaquín Flores,

Guitarra (Bajañí): Juan José Alba, Fco. Javier Ibáñez

Compás (guajaís): Luis de la Tota

Sensa en La Platería

publicado a la‎(s)‎ 21 feb. 2012 13:11 por Nacho Martin

El Barrio trae a Granada 'Espejos', un disco donde recupera sus raíces

publicado a la‎(s)‎ 17 feb. 2012 2:50 por Nacho Martin

GranadaHoy 17/02/12

El Palacio de Deportes acogerá el concierto de un artista que no sufre la crisis

REDACCIÓN / GRANADA | ACTUALIZADO 17.02.2012 - 05:00
zoom


El artista.


El Barrio presenta hoy en Granada su último trabajo,Espejos, un disco con el que recupera sus viejas raíces flamencas sin alejarse de la actualidad "más candente". El Palacio de Deportes se prepara para acoger hoy, a partir de las 22:00 horas, a toda la legión de barrieros, que llegan dispuestos a comerse el mundo agitando sus sombreros.

El artista explicaba hace poco en una entrevista con este periódico que lo que busca con este disco "es que la gente se vea reflejada en los temas, porque son muy de andar por casa, son temas muy candentes". El título deEspejos viene por eso, "creo que hablo de cosas como un amor de verano, como el correo de la noche que siempre está presente en todas las noches. Reflejo personalidad, personificación, que todo eso se vea reflejado en el disco"

El movimiento de El Barrio "es un movimiento espectacular porque es muchísima gente la que acude a los conciertos" a pasarlo bien, a disfrutar. Ya ha llenado Barcelona o Madrid. Seguro que Granada no le defraudará esta noche.

Esther Crisol -Aguacibera-

publicado a la‎(s)‎ 15 feb. 2012 10:53 por Nacho Martin

El Templo del Flamenco, un nuevo tablao en el Albaicín.

publicado a la‎(s)‎ 15 feb. 2012 1:04 por Nacho Martin   [ actualizado el 15 feb. 2012 11:04 ]

La Moneta en la Platería

publicado a la‎(s)‎ 15 feb. 2012 0:57 por Nacho Martin

Pilar Fajardo en la Platería

publicado a la‎(s)‎ 15 feb. 2012 0:33 por Nacho Martin

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